Todos nuestros insumos llegan primero a la planta central. Antes de enviar los alimentos a cada destino, dentro de la planta se realizan controles de los procesos bromatológicos por parte de las nutricionistas, y de calidad por parte de los cheff.
De esta manera, se logra que la comida sea rica, que esté bien sazonada y en el punto justo de cocción.
La comida siempre se termina de cocinar en el lugar donde se hará el catering, ya que tiene un tratamiento especial que hace que sea diferente a una comida que se consume inmediatamente. Los alimentos en nuestra planta pasan primero a la zona de armado, luego al camión refrigerado, y finalmente el cliente lo pone en el microondas.