Los menús, en este caso, no varían cada 25 días (como sí sucede en Catering y Autoservicio), sino que se modifican cada 10 o 12 días. Los platos del almuerzo y la cena nunca se repiten en el día, sino que las opciones para la mañana y la noche siempre son diferentes.
La variación de los menús va en función de la cantidad de jornadas de internación que sufre cada paciente. Teniendo en cuenta que el promedio de internación de los pacientes en un sanatorio no supera los 2 días, el nivel de rotación de en los platos es menor.
En el caso de los pacientes que precisan una dieta específica indicada por el médico, Food Service trabaja con nutricionistas y con los médicos del sanatorio, para la variación de la comida y la elección del menú. Según la evolución del paciente y el informe del médico, se determinará el menú para el paciente.
En los sanatorios, Food Service brinda desayunos, almuerzos y cenas para los pacientes, para los acompañantes, para los directivos y también para el personal autorizado.